Barcelona, 1 de junio de 2026 – La Fundación Formació i Treball cierra 2025 consolidando un modelo propio que entiende el trabajo no solo como una salida laboral, sino como una palanca real de transformación vital, social y ambiental. En un contexto marcado por la incertidumbre, el aumento de las desigualdades y los retos de la transición ecológica, la entidad reafirma su razón de ser: generar oportunidades para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan construir una vida digna y participar activamente en la sociedad.
Bajo el lema “Más allá del trabajo”, Formació i Treball pone en valor una manera de hacer que combina actividad empresarial, acompañamiento social, formación profesionalizadora, economía circular y alianzas con administraciones, empresas y entidades. El resultado es un modelo de impacto que no se limita a crear puestos de trabajo, sino que aborda las barreras que a menudo impiden acceder a ellos o mantenerlos: la vivienda, la salud emocional, la situación administrativa, la conciliación, la movilidad o la falta de red.
“El reto de futuro no es solo crecer, sino crecer bien”, defiende la Fundación en su memoria anual. Esta idea sintetiza la evolución de una organización que, desde 1992, trabaja para que la inserción laboral sea una herramienta de dignidad, autonomía y justicia social.
Una mirada integral para salir de la vulnerabilidad
En 2025, Formació i Treball ha acompañado a 3.858 personas en la mejora de su empleabilidad, ha contratado a 803 personas en sus empresas de inserción y ha facilitado que 909 personas accedan a un empleo en empresas ordinarias. Además, 709 personas han participado en acciones profesionalizadoras y 32.971 personas han sido atendidas en programas de entrega social.
Estas cifras explican el alcance de un modelo que sitúa a la persona en el centro y que ha evolucionado hacia itinerarios cada vez más personalizados. La Fundación ha consolidado programas que combinan acogida, orientación, formación, experiencia laboral y acompañamiento social, con una mirada que reconoce que la inserción laboral es imprescindible, pero no suficiente.
Economía circular que crea ocupación
La Fundación ha hecho del vínculo entre inclusión social y sostenibilidad ambiental una de sus principales fortalezas. En 2025, este compromiso se ha evidenciado especialmente en el ámbito textil, alimentario y de servicios, tres líneas de actividad que convierten los residuos y los excedentes en nuevas oportunidades laborales.
En el ámbito textil, Formació i Treball ha recogido 7.768 toneladas de ropa, ha contado con 2.043 puntos de recogida y 39 puntos de venta, y ha beneficiado a 22.635 personas a través de la entrega social de ropa. La consolidación de la nave de Sabadell, la planta de reciclaje textil más grande del sur de Europa gestionada por una entidad social, simboliza la voluntad de crecer con sentido, escalar impacto y situar la economía circular como un espacio de oportunidades laborales. Esta apuesta también pasa por la innovación. La incorporación del sistema Fiber, pionero en Europa, permite clasificar textil con inteligencia artificial, tecnología NIRS, láseres y cámaras de alta resolución para identificar fibras, colores y tipos de tejido.
La línea alimentaria ha continuado creciendo con una triple misión: formar personas en el ámbito de la hostelería, generar puestos de trabajo y reducir el desperdicio alimentario. Durante 2025, la Fundación ha recuperado 255.877 kg de alimentos, ha servido 237.457 comidas a personas en situación de vulnerabilidad y ha atendido a 6.534 personas en programas de entrega de alimentos. Este compromiso ha sido reconocido con el Premio Alimentos de España 2025 en la modalidad de iniciativa para la reducción del desperdicio alimentario.
En el ámbito de los servicios, Formació i Treball ha valorizado 346.711 kg de residuos y ha beneficiado a 1.584 personas con entrega social de muebles del hogar. Proyectos como la gestión del punto limpio municipal de Tarragona, con 32 ubicaciones semanales de punto limpio móvil y la incorporación de informadores ambientales, muestran cómo la contratación pública responsable puede convertirse en una herramienta de inclusión, sensibilización y transformación ecológica.
Un trabajo que transforma vidas
Formació i Treball reivindica que el trabajo es mucho más que un contrato: es rutina, estabilidad, aprendizaje, autoestima, autonomía y proyecto de futuro. Pero para que ese trabajo sea una verdadera oportunidad, debe ir acompañado de un modelo que escuche, sostenga y genere condiciones reales para la inclusión.
Por eso, en 2025 la Fundación no solo ha crecido en cifras, proyectos y reconocimientos. Ha consolidado una manera de entender la economía social como respuesta concreta a los grandes desafíos del presente: poner a las personas en el centro, transformar los residuos en recursos, convertir la formación en oportunidad y hacer de cada puesto de trabajo un motor de cambio.