La Salud Planetaria es un concepto que se centra en las interdependencias entre la salud humana y el estado de los sistemas naturales complejos de la Tierra. Un aspecto clave es comprender cómo la tendencia actual de degradación ambiental provocada por el ser humano puede afectar a la salud y al bienestar de las generaciones presentes y futuras.
La Salud Planetaria estudia cómo los cambios que se han producido en el medio ambiente a causa de las actividades humanas impactan en la salud a nivel global. También busca soluciones a estos cambios, con el apoyo de una red de profesionales de distintos ámbitos, para contar con un enfoque desde todas las perspectivas, como por ejemplo promover estilos de vida más saludables y sostenibles.
La crisis climática es la alteración del clima a causa de la actividad humana. La concentración de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero en la atmósfera provoca el aumento de la temperatura del planeta. Esto no solo comporta un calentamiento global, sino que también influye en otros aspectos del clima, lo que acaba alterando el funcionamiento de diversos sistemas naturales. La crisis climática afecta a muchos fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, como las inundaciones de terrenos costeros, el aumento de la intensidad de las tormentas, el incremento de las sequías o las olas de calor. Estos efectos ya tienen repercusión en todas las regiones del mundo y suponen un riesgo muy importante para la salud humana.
El cambio climático tiene efectos directos sobre la salud, como la muerte por olas de calor o fenómenos climáticos extremos, o el incremento del riesgo de sufrir enfermedades. Pero también tiene efectos indirectos sobre la salud de las personas, más difíciles de predecir y cuantificar, como los causados por el cambio de patrones de enfermedades transmitidas por vectores, la contaminación, la pérdida de productividad de los cultivos, la falta de recursos hídricos, o por el incremento de conflictos violentos o migraciones que se producen cuando hay escasez de recursos.
Sistemas alimentarios sostenibles y saludables
Se entiende por sistemas alimentarios sostenibles y saludables aquellos que garantizan la seguridad alimentaria y la nutrición de todas las personas sin poner en riesgo las bases económicas, sociales y ambientales para las generaciones futuras. Tener en cuenta qué alimentos incluimos en la dieta no solo repercute en la salud de las personas, sino también en la salud del planeta.
Como consumidores podemos hacer muchas cosas para conseguir que nuestra alimentación sea más sostenible y saludable: consumir productos ecológicos, locales, de temporada y mínimamente procesados; aumentar el consumo de frutas y hortalizas; eliminar o reducir el consumo de carne y de productos de origen animal; planificar las comidas y aprovechar las sobras para evitar el desperdicio alimentario.
La Salud Planetaria emerge como un nuevo campo científico y profesional orientado a promover cambios profundos en nuestras sociedades para seguir mejorando la salud de la humanidad dentro de los límites sostenibles del planeta, en una sociedad justa y equitativa. Los ámbitos de acción de la Salud Planetaria incluyen: la producción y el consumo de alimentos dentro de los límites ambientales, las soluciones integradas del uso de la tierra, los beneficios para la salud y el medio ambiente, la gestión racional de los productos químicos, las ciudades sostenibles o la integración de servicios ambientales con los sistemas de salud, siguiendo el camino trazado por la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Miquel Vidal
Economía Circular